Formar sin perder rigor científico ni atractivo
L'Oréal necesitaba comunicar contenido farmacéutico complejo —protocolos, principios activos y evidencia dermatológica— a un perfil poco habitual en formación técnica: influencers digitales del sector Pharma, cuyo canal natural es el entretenimiento, no el aula. El reto consistía en trasladar el conocimiento riguroso preparado por el equipo dermatológico de la compañía a un formato capaz de generar engagement real, sin sacrificar precisión científica ni caer en una simplificación excesiva del contenido. La solución debía funcionar además como palanca de marketing de influencers, mejorando la comunicación entre la marca y estos perfiles digitales.