Diseñar una plataforma VR pensada al 100% para los niños.
Con la entrada de la Realidad Virtual en los programas educativos, KAI nació con la ambición de transformar las aulas estadounidenses y revolucionar la forma en la que los más pequeños aprenden sobre el mundo. El equipo había avanzado mucho en la producción de vídeos y experiencias VR, pero necesitaba dar un paso clave: organizar todo ese material en una plataforma accesible y un gestor de contenidos sólido. El gran desafío estaba en la experiencia de usuario, ya que cada decisión de UX/UI debía estar enfocada exclusivamente al público infantil, un perfil que exige máxima sencillez, claridad e intuición.