Centralizar y digitalizar la operativa diaria
RSC operaba con una realidad común a muchas corredurías: distintos sistemas y procesos para gestionar siniestros, pólizas, clientes y usuarios, con la información repartida entre herramientas que no se hablaban entre sí. Esa fragmentación dificultaba el seguimiento del estado de cada caso, ralentizaba la toma de decisiones y limitaba la trazabilidad de la información entre departamentos. El reto consistía en diseñar una plataforma de gestión a medida capaz de soportar la heterogeneidad del negocio asegurador, ordenar los flujos de trabajo y aportar visibilidad en tiempo real sobre el estado de cada expediente, manteniendo la flexibilidad necesaria para adaptarse a la evolución del propio negocio.