Añadir contexto a la mayor estructura de madera del mundo.
Las Setas de Sevilla son un monumento arquitectónico contemporáneo con un altísimo valor visual y turístico, pero también un espacio complejo de contar: su geometría fluida, sus 10.000 metros cuadrados y su ubicación sobre un antiguo mercado histórico transformado hacen difícil comprender toda su magnitud desde la propia visita presencial. El equipo museístico buscaba enriquecer la experiencia del visitante con contexto histórico —el antes y el después de la Plaza de la Encarnación—, narrativa arquitectónica y una perspectiva de conjunto que el paseo por las pasarelas no permite. El reto era doble: aportar contenido complementario y aumentar la interacción con los tótems del recorrido físico.