Bank Albilad quería que los niños aprendieran a gestionar su dinero jugando. Imascono desarrolla, junto a VMLY&R, un mundo virtual al que se accede desde el móvil. Cada niño tiene su personaje y su casa personalizable. Los padres asignan tareas desde la app del banco y el niño las completa. Cada tarea se convierte en ahorro real y en puntos de juego con los que mejora su mundo. Un cajero, un juego de preguntas y una hucha explican el ahorro, los objetivos y la recompensa. Los padres supervisan en todo momento y el dinero real se muestra solo para consulta. Así, el aprendizaje financiero se convierte en un hábito diario dentro de una experiencia segura.
Enseñar finanzas a través del juego
Muchos niños conocen el dinero como una idea abstracta, y las lecciones teóricas se olvidan pronto. Bank Albilad buscaba acercar el ahorro, los objetivos y la espera para lograr una recompensa a un público infantil, de forma que el aprendizaje ocurriera jugando. La propuesta debía ser tan atractiva que los niños quisieran volver cada día. Trabajar con dinero real de menores añadía una exigencia clave: un entorno muy seguro. Hacían falta control parental, interacción social moderada y un tratamiento de los datos bancarios que protegiera la información de las familias. Esa seguridad era la base para mantener la confianza que las familias depositan en la entidad.