Acercar una planta biotecnológica al mundo.
Certest, en plena fase de crecimiento europeo, afrontaba un reto compartido por muchas compañías industriales en expansión: cómo mostrar a clientes, partners e inversores internacionales el tamaño, la complejidad y la calidad de sus instalaciones sin depender de la visita física. Una planta biotecnológica suma además restricciones específicas de bioseguridad, confidencialidad y acceso controlado, lo que multiplica la fricción operativa de cada visita comercial. El reto era diseñar una herramienta digital que permitiera recorrer la planta en detalle desde cualquier dispositivo, poner en valor los años de transformación de la compañía y reducir el coste comercial de cada visita sin perder la fuerza demostrativa del producto industrial.