Para celebrar su décimo aniversario innovando en glaucoma, Santen, compañía líder en oftalmología, quería una jornada conmemorativa distinta: no solo celebrar los logros, sino ofrecer un formato memorable y centrado en la interacción. En un entorno médico-científico donde el rigor es innegociable, el reto era facilitar el acceso ágil a información compleja sin perder precisión en ningún momento. Así nació Shin, un avatar con inteligencia artificial y apariencia humana que se convirtió en la imagen y la voz del evento, moderando, dinamizando y conversando con ponentes y asistentes durante toda la jornada.
Innovar sin perder el rigor médico
Los eventos médico-científicos afrontan una doble exigencia difícil de conciliar. Por un lado, deben resultar memorables y participativos, alejándose del formato clásico de ponencias pasivas que apenas involucra al asistente. Por otro, se mueven en un terreno donde cualquier imprecisión es inaceptable: la información debe ser exacta, contrastada y coherente de principio a fin. Santen necesitaba una jornada que celebrara una década de innovación en glaucoma con un formato disruptivo, pero sin comprometer ni un ápice el rigor científico. El desafío era introducir una tecnología sorprendente que, además, mereciera la confianza de un público experto.